El origen de la calidad suprema de Tequila Tres Mujeres, es el cuidado y el amor que le ponemos a su materia prima, agaves azules que crecen de manera orgánica durante siete largos años en las faldas de Amatitán, entre lomas, seborucos y valles, en donde más de un millón de plantas se nutren de 340 hectáreas de la tierra roja que da denominación de origen a nuestra bebida.
Durante casi 50 años, Don Rafael Ramos, continuando la tradición heredada por su padre y por su abuelo, representa el patrimonio cultural del mundo de los viejos oficios que todavía hoy, en lugares como nuestra tierra, se siguen conservando.
Si el agave es bueno… el tequila es un regalo de los dioses.










